
Lo que para muchas personas representa un residuo sin utilidad, para el emprendimiento LAUES ACU se ha convertido en una oportunidad para proteger el medio ambiente y promover la economía circular. A través de la recolección y aprovechamiento del aceite de cocina usado (ACU), esta iniciativa contribuye a prevenir la contaminación de las fuentes hídricas, reducir los impactos sobre los ecosistemas y fomentar una cultura de manejo responsable de los residuos.
Según Chaygen Oñate, representante legal del emprendimiento, el objetivo de LAUES ACU es incentivar la disposición adecuada del aceite de cocina usado, evitando que este sea vertido en lavaplatos, alcantarillas, ríos o suelos, donde genera graves afectaciones ambientales. Se estima que un solo litro de aceite puede llegar a contaminar hasta mil litros de agua, dificultando los procesos de tratamiento y afectando la calidad de los ecosistemas acuáticos. Por ello, el emprendimiento promueve la recolección del residuo en hogares, restaurantes y establecimientos comerciales para darle un aprovechamiento seguro mediante procesos autorizados.

Añade que, además de su aporte ambiental, LAUES ACU impulsa la economía circular al reincorporar este residuo como materia prima para la elaboración de nuevos productos, como biocombustibles, jabones, velas y otros derivados industriales, reduciendo la demanda de recursos naturales y disminuyendo la generación de residuos.
Este tipo de iniciativas demuestran que la participación ciudadana es fundamental para avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible. Separar y entregar adecuadamente el aceite de cocina usado no solo evita la contaminación del agua y del suelo, sino que también fortalece emprendimientos comprometidos con la protección ambiental y la gestión responsable de los residuos. Con acciones sencillas desde los hogares y los sectores productivos es posible generar un impacto positivo en el territorio y contribuir a la conservación de los recursos naturales para las futuras generaciones.